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lunes, 14 de enero de 2008

ANÁLISIS DE LOS CONCEPTOS Y CATEGORÍAS: EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA, DIDÁCTICA Y CURRÍCULO
1. LA APARICIÓN DE LOS CONCEPTOS Y CATEGORÍAS.
Desde los albores de la historia, los hombres han tratado de comprender el mundo en sus fenómenos, procesos y problemas. Desde antes de la aparición de la ciencia, procuraron conocer más allá de lo que sentían en sus vivencias y de lo que percibían directamente en su contexto geográfico-vital. Indudablemente que el bajísimo nivel del desarrollo de las fuerzas productivas (instrumentos primitivos de trabajo, técnicas laborales rudimentarias y escasa experiencia laboral) determinaba la carencia de conocimientos reales y objetivos de aquel mundo. La necesidad de la comprensión de la realidad y la incapacidad de conocerla en su esencia, hizo que los hombres primitivos imaginaran explicaciones sobrenaturales del porqué de las cosas. El imperativo del subsistir humano en medio de los riesgos de una naturaleza que desconocían y que necesitaban dominar, los llevó a dos conclusiones básicas que se convirtieron en premisas para el desarrollo de la humanidad y la cultura: ayudarse mutuamente y pedir ayuda a las fuerzas de la naturaleza que consideraban superiores, asignándoles el poder de lo sobrenatural. En tales circunstancias, el hombre se impuso dos tipos de relaciones para lograr su subsistencia: 1) relaciones interpersonales equitativas de colaboración y ayuda mutua en las actividades del trabajo; y, 2) relaciones de dependencia respecto a lo que se consideraba como “fuerzas sobrenaturales”. Estas últimas relaciones crearon las condiciones para la aparición de las religiones.
La lucha por la subsistencia en condiciones tan adversas hizo que el trabajo colectivo de los primitivos estimulara la búsqueda de formas de control y dominio de la naturaleza. Estos procesos fueron complejos y constituyeron retos históricos que los hombres respondieron con la práctica social aunque lenta pero definitivamente transformadora. El hecho de responder colectiva e incesantemente a los desafíos de la naturaleza, fue acelerando el desarrollo del cerebro y con ello el pensamiento. El trabajo colectivo y las necesarias y vitales coordinaciones laborales hicieron imperiosa la creación de la palabra para expresar el pensamiento, surgiendo así el lenguaje y la comunicación.
El desarrollo del cerebro estimulado por el trabajo primitivo da un salto cualitativo con la aparición del lenguaje articulado cuya expresión primigenia fueron los primeros conceptos. Las iniciales palabras - con toda la simplicidad que podamos conjeturar - que crearon y utilizaron los primitivos, significaron el complejo esfuerzo por representarse el mundo de manera objetiva para poder actuar sobre él. El lenguaje humano de los primeros tiempos revela la simbolización verbal como resultado de los procesos del pensamiento. El conocimiento objetivo y más tarde científico del mundo empezó y se desarrolló fundamentalmente con el avance de las fuerzas productivas interrelacionadas con las relaciones sociales establecidas en la comunidad primitiva. He ahí la importancia por comprender el carácter y valor histórico de los conceptos.
Los conceptos científicos son importantes en el estudio y la investigación porque permiten conocer la realidad de las cosas y procesos en sus esencialidades. Permiten el conocimiento de las leyes generales y particulares que identifican los objetos y procesos sean naturales o sociales, tanto en sus relaciones internas, como también en sus relaciones externas con otros objetos y fenómenos. La realidad será progresivamente más conocida y comprendida en la medida que se vaya comprendiendo sus propiedades y nexos internos. Los conceptos científicos son la síntesis del conocimiento dialéctico del mundo en sus diversas formas y manifestaciones.
La educación es un proceso social particular que forma parte de una realidad más grande que es la sociedad. El proceso social educacional no sólo se da en la escuela a través del sistema educativo, sino es inherente a toda la red social con sus instituciones y sus medios, entre los cuales se encuentran los recursos de comunicación masiva. Pues bien, la ciencia particular y específica que estudia este mundo educativo es la pedagogía. La ciencia pedagógica trata de conocer la esencialidad de los procesos propios de su campo para – por ejemplo – identificar y solucionar los problemas educacionales en tanto la estructura económica de la sociedad lo permita. Es el caso concreto de las reformas educativas. En todo caso, también hay soluciones específicas que se pueden elaborar como las alternativas en las estrategias metodológicas en la problemática curricular. En estos problemas es muy importante la utilización necesaria de los convenientemente denominados conceptos y categorías pedagógicas.

2. EDUCACIÓN, PEDAGOGÍA, DIDÁCTICA Y CURRÍCULO.
La educación es el proceso social continuo a través del cual se forma a las personas, fundamentalmente de acuerdo a las concepciones ideológicas predominantes en una determinada formación social, forma también para las necesidades concretas de la economía que sustenta al sistema imperante con los objetivos de su construcción o preservación y reproducción. Es necesario señalar que en sociedades críticas como la nuestra con una economía en permanente déficit, la educación en el aspecto laboral es nula y/o deficiente y no guarda relación con las necesidades ocupacionales, sencillamente porque el aparato productivo está casi paralizado.
Debemos decir que en sociedades donde las características básicas de las relaciones productivas son capitalistas, la expresión conceptual y práctica de la educación predominante es burguesa y simultáneamente oponiéndose a ésta, emergen elementos de educación popular que se van gestando en la práctica social de los diversos sectores populares, y que lucha contra la subyugante y constante presión y represión de toda índole de los mecanismos y aparatos oficiales y hegemónicos.
Ahora bien, el desarrollo de la sociedad en su conjunto, está dinamizado por regularidades (leyes) que nacen de la relación dialéctica de la determinante base económica y condicionante pero decisiva superestructura ideológica y política. La sociedad es la realidad total, el proceso educativo es parte de esa realidad, en consecuencia también regido por leyes de carácter particular. Es importante aclarar que al hablar de proceso educativo, no nos referimos de manera circunscrita a la escuela, sino a la educación sea o no sistematizada e institucionalizada que se da en toda la sociedad. Por ejemplo, la influencia de los medios de comunicación masiva en la educación de los niños es un problema social, por supuesto, pero mucho más importante y específico es considerarlo un problema educativo, sin descartar en su análisis la cuestión socio-política.
Sin bien la realidad educativa es objetiva y tiene sus propias especifidades, ¿quién la estudia en su proceso, su problemática, sus experiencias?, ¿ todas las ciencias sociales y hasta naturales?, ¿ no tienen éstas sus objetivos y realidades propias de estudio? .Si la educación es objeto de estudio de varias ciencias, ¿cómo y cuál será la óptica con la cual miren y estudien la problemática educativa?. De las denominadas “ciencias de la educación “, ¿cuál o cuáles son las que asumen responsabilidades propia frente a complejidades netamente educacionales?, ¿o son todas o ninguna a la vez? ; ¿ y de dónde saldrían alternativas, por ejemplo, de una reforma educativa integral? . Estas interrogantes merecen no sólo la reflexión sino respuestas concretas.
Por nuestra parte, tenemos la convicción de que la ciencia de la educación es la pedagogía. Y la pedagogía como ciencia social estudia la realidad y problemática educacionales dentro de la complejidad del todo social. La pedagogía científica, al estudiarlas las teoriza, utilizando procedimientos metodológicos propios (particularización de la dialéctica materialista) para analizar las leyes específicas que las norman y posibilitan la elaboración de propuestas, inclusive técnicas en su implementación. Así la ciencia pedagógica tiene una coherente estructura lógica sustentada por el riguroso entrelazamiento teoría, método y técnica, dispuesta al contraste con la práctica en relación con la aplicación de modelos alternativos.
La pedagogía científica es activa y predictiva, en cuanto predice la formación integral del hombre sobre la base de la liberación humana, involucrando de este modo su participación activa en el proceso de la revolución social. Insistimos por su importancia: la pedagogía científica está comprometida con la transformación cualitativa de la sociedad para la liberación del hombre y por consiguiente la auténtica formación integral.
La tarea de estudiar científicamente el proceso educativo, conlleva a superar las limitaciones y distorsiones de la pedagogía tradicional que en esencia busca la adaptación del hombre al sistema, por supuesto que no se debe desconocer los grandes aportes hechos al desarrollo de la pedagogía. Dicha superación compromete a los pedagogos a un mayor esfuerzo por continuar en la sistematización de la pedagogía como ciencia.
La didáctica, como parte de la pedagogía, es la disciplina científica que aborda la problemática de la enseñanza-aprendizaje cuyo núcleo es el desarrollo de la lección. Es en esta actividad donde se expresan, desde las políticas educativas, pasando por las concepciones pedagógicas y corrientes didácticas hasta las prácticas pedagógicas y personalidad de los maestros. A diferencia del enfoque tradicional que prioriza los métodos de enseñanza, la didáctica científica comprende una diversidad de problemas y procesos que se dan en la clase, empezando con la planificación y proyectos escolares, los procesos curriculares, las estrategias y procedimientos metodológicos como también las fases evaluativas dentro de la unidad de lo formativo-informativo(educación-instrucción). Por ende la didáctica científica, analiza las leyes, principios y normas de estos procesos, y procura dar soluciones específicas y creadoras de manera permanente y progresiva a la diversidad de problemas que inevitablemente se presentan en el desarrollo educativo escolar. La didáctica facilita la labor no sólo de los maestros, sino fundamentalmente crea las condiciones sicopedagógicas óptimas para el trabajo creativo de los alumnos y alumnas.
El currículo es también una categoría pedagógica que – como dice el profesor Julio Mendoza García - estudia el conjunto de experiencias educativas, sistemáticamente previstas, que vive el educando, en el contexto de la educación formal, como parte del proceso de constitución y desarrollo de su personalidad y su integración (o cuestionamiento) a una determinada formación económico-social. El problema del currículo es de suma trascendencia en la formación de la personalidad de los estudiantes. Es fundamental porque a través de las experiencias previstas y, particularmente, a través de los contenidos (denominados y clasificados ahora en conceptuales, procedimentales y actitudinales), el aparato estatal canaliza las intencionalidades ideológicas de los sectores y/o clases sociales que detentan el poder político. Si la educación la hemos definido como un proceso de formación ideológica y en una sociedad de clases sociales hay dos tipos de educación: la oficial hegemónica y la educación popular emergente, es lógico señalar que a la educación dominante se le opone la educación popular con intencionalidades ideológicas propias de los intereses de la mayoría de la población. Hay pues, una contradicción ideológica que va a traslucir en el currículo. El problema del conflicto ideológico se va a declarar de manera específica y operativa en la programación curricular de aula o área. He aquí un problema que el currículo debe resolver.
EL FENÓMENO SUPRAESTRUCTURAL DE LA EDUCACIÓN Y LAS RELACIONES ECONÓMICAS

SOCIEDAD, ECONOMÍA Y EDUCACIÓN.
La sociedad es el conjunto de hombres que se interrelacionan permanentemente en función de intereses personales, familiares, sociales e institucionales sobre la base de determinadas relaciones económico-sociales. Éstas se desenvuelven de acuerdo a modelos y formaciones sociales-productivos que configuran determinados sistemas sociales. La sociología dialéctica contemporánea considera que la sociedad como parte de la naturaleza y ésta a su vez como parte del universo, se desarrolla de acuerdo trascendentales regularidades causa-efecto-causa, o también, leyes generales y particulares. El universo, nuestro planeta y la sociedad constituyen una unidad material y dialéctica cuyo desarrollo se ha manifestado y se manifiesta en sus diversas formas.
La ciencia está demostrando la materialidad del mundo como también su dinámica interna confirmando su movimiento dialéctico, pese a las explicaciones metafísicas de la filosofía neoliberal, como las tesis fukuyamistas cuyos postulados han mostrado su fragilidad con la ocurrencia de los acontecimientos históricos de los últimos tiempos.
Hoy se vive la globalización del mundo en todo orden de cosas, sin embargo, como lo ha señalado Francisco Sagasti no hay en lo absoluto una homogeneidad en el sentir y pensar de la opinión pública mundial sobre este fenómeno. “Desde la perspectiva de las regiones en vías de desarrollo del mundo, esto es desde un punto de vista no central (¿Quizás excéntrico?), la transición hacia el siglo XXI está marcada por la aparición de un orden global fracturado. Este es un orden que es global pero no integrado; un orden que pone a todos nosotros en contacto los unos con los otros, pero al mismo tiempo mantiene profundas fisuras entre diferentes grupos de países y entre los grupos sociales en cada país; un orden que beneficia a una pequeña parte de la humanidad y segrega a un gran porcentaje de la población del mundo”(1) . Visto desde cualquier ángulo, particularmente desde el Tercer Mundo, en este Orden Global Fragmentado, se encuentra la raíz de los graves problemas que afecta a la humanidad contemporánea.

(1) Francisco Sagasti, ”Educación y Sociedad: situación, cambios y perspectiva”, en Forum Internacional de Educación “Encinas 99”, Temas Centrales, Ed. Derrama Magisterial, 1999, Lima.
Parte vital de esta problemática es la educación. Enfatizar el carácter de la cuestión educativa en el desarrollo de la humanidad, es hoy imperativo e ineludible. Gobiernos de países y naciones que no atienden de manera concreta y efectiva los intereses y necesidades educacionales de sus pueblos los están condenando a la muerte social, vale decir, al atraso, al oscurantismo y a toda suerte de iniquidades en un mundo globalizado donde la equidad de derechos y oportunidades de desarrollo y progreso no es precisamente real, ni permitido a determinadas regiones y países supuestamente débiles.
Ahora bien, la preocupación y la atención por la educación no sólo implican un presupuesto aceptable - que no hay en países como el nuestro - construcción de aulas y capacitación docente lo cual es importante; más aun, es de primerísima necesidad el incremento de remuneraciones al magisterio a niveles dignos y profesionales. La educación actualmente necesita plantearse en términos de alternativas vinculadas al desarrollo economico-productivo nacional, con impulso de la industria y la agricultura moderna. Por ello se hace necesario reformas profundas y viables en el campo educativo que apunten al desarrollo productivo en función de una economía que cautele los intereses nacionales, pero también abierta al mundo para que a su vez esta relación sea incentivadora de las actividades hacia un desarrollo cuantitativo y cualitativo en lo industrial, agrícola, minero, comercial; y por ende, en la diversidad de servicios que se genera en la sociedad.
Nuestra concepción de la educación que tiene su sustento en los intereses nacionales, que considera como prioritario el desarrollo de una moderna economía productiva, incluye necesariamente la atención de las necesidades materiales y espirituales de la población, por tanto, una economía auténticamente nacional pasa por la permanente y progresiva atención de los intereses y necesidades de los sectores populares. Sólo así se estará garantizando condiciones favorables para la potenciación de la principal fuerza productiva, que es el hombre.
Toda sociedad es el resultado de la interacción económica, social, política y cultural de sus componentes: los hombres, en un definido espacio territorial y con un determinado grado de desarrollo histórico. Estos hombres constituyen los diversos sectores sociales, o digamos mejor, clases sociales configuradas por su ubicación y función económica en una determinada estructura social. Objetivamente, la mayoría de la población la constituyen diversos sectores populares. Es deber y responsabilidad de la institución del Estado, tanto la situación económica y social como educacional y cultural en que se encuentra el grueso de la población como la fuerza productiva principal del país. Respecto a la relación entre el Estado y la variedad de segmentos sociales en un país como el nuestro, en un mundo contemporáneo globalizado donde más que una economía integrada e interrelacionada, existe una casi absoluta relación de dependencia, en la cual las potencias imperialistas ejercen un dominio integral en la diversidad de países dependientes; en este escenario capitalista de marco y fondo neoliberales, los nexos estado-sociedad(caso nuestro) están marcados por un creciente autoritarismo de los gobiernos civil-militares, a la par que se hacen más intensos el quiebre y fracaso de las medidas económicas, arrasándose por ende la institucionalidad jurídica y política, sin pudor alguno.
La democracia realmente entendida y ejercida como principio, valor y praxis es indesligable de un desarrollo economico-productivo nacional, protegiéndose los intereses de la patria, velando por la institucionalidad del país con la participación popular, implementándose una dinámica política descentralizadora de desarrollo regionales hacia la integración de las nacionalidades en un estado-nación con plena soberanía. La democracia es consustancial al desarrollo material y cultural de la sociedad; la democracia no es exclusividad de élites, ni expresión de voluntades individuales. En la heterogeneidad social, la democracia es práctica popular, bienestar social, conciencia y acción patrióticas, respeto y consideración a la voluntad ciudadana. La educación como formación de la persona, necesariamente tiene que abordar estos aspectos. Definitivamente no es posible entender y atender el fenómeno educativo sin el tratamiento de lo económico-social; lo político-cultural y lo cívico-patriótico.
LA EDUCACIÓN Y EL PROBLEMA DE LOS VALORES.

El problema de los valores es un problema de carácter histórico, ideológico, político y psicológico. No es una cuestión abstracta, ni gaseosa: tiene expresiones concretas y palmarias. No es un asunto principalmente psicológico. En todo caso, lo psicológico -aceptando sus especifidades- es resultado de las relaciones económico-sociales donde se combinan lo histórico–ideológico y lo político. Los valores están ligados a la formación de la personalidad y la base de ésta es la ideología. La formación y la configuración de la ideología se da, pues, en la interacción de la relaciones sociales económicas (y dentro de éstas, las productivas fundamentalmente) que se desenvuelven en una determinada formación social de cualquier país.
Ahora bien, los valores se manifiestan de manera concreta en la práctica cotidiana de las personas frente a procesos, problemas y fenómenos sociales, con respuestas actitudinales de acuerdo con las clases y sectores sociales a los cuales pertenecen y/o defienden. Y si en toda sociedad hay un determinado sistema de valores filosóficos, científicos, éticos, humanístico, estéticos, religiosos, políticos, jurídicos, etcétera, que tienen definiciones heterogéneas clasistas, ¿ cómo definir los valores propios de un país, de una nación? La determinación de valores está directamente ligada a los derechos, deberes, necesidades y beneficios de la inmensa mayoría de quienes crean la riqueza social con su trabajo y, por tanto, intervienen directa e indirectamente en el proceso productivo y en el desarrollo del país. Dentro de este concepto se excluyen a los dueños del gran capital expoliador, porque precisamente éste se alimenta de la riqueza creada por los trabajadores. Entonces el código de valores (deberes y derechos) debe estar en función de los productores activos, los desempleados, subempleados y todo el pueblo en su conjunto, que con su trabajo contribuyen al desarrollo del país. En consecuencia, valores como la justicia, la honestidad, el patriotismo, la laboriosidad, la dignidad, la solidaridad, el velar por los intereses populares, la ética en la práctica actitudinal cotidiana, la práctica de la verdad, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, la autocrítica y la crítica rectificadora, la práctica democrática en las instituciones, todo ello, deben estar en correspondencia con los intereses del desarrollo del país y sus habitantes. Así, estaríamos en camino de la realización de una auténtica práctica democrática con una escala de valores concordante con la realización de la persona en el desarrollo de todas sus potencialidades humanas.
FORMACIÓN DE VALORES EN LA ESCUELA
Tanto en el individuo como en la escuela, inmersos en cualquier formación económico-social, no escapan a los procesos y acontecimientos sociales ordinarios y extraordinarios que se dan, estableciéndose una vinculación dialéctica entre la escuela y la sociedad. Casi siempre se ha dicho que la escuela tradicional ha vivido y vive aislado de la sociedad. Nada más inexacto. La escuela siempre ha obedecido a los intereses de la sociedad en vigencia y, más concretamente, a los intereses de los sectores sociales en el poder. Los sistemas educativos reflejan y expresan ideológicamente las necesidades reproductivas de los sistemas económicos- sociales. Son interdependientes. Ahora bien, los sistemas sociales que están en vías de cambios sí expresan contradicciones con los viejos sistemas educativos o escuelas que se convierten en freno de las sociedades cambiantes. En estos casos son trabas, no islas. La confictivización de estas contradicciones se supera con la aniquilación de la vieja escuela, de cuyas entrañas nacerá la nueva educación acorde con las necesidades de la nueva sociedad. Por supuesto que este proceso no es automático. Siempre los cambios en el nivel de las ideas no se producen repentinamente, ni la nueva idea termina por completo con la vieja idea. La evolución ideológica es menos rápida que los cambios económicos; sin embargo, las ideas precursoras de vanguardia están presentes desde el momento en que las condiciones materiales de la sociedad crean las condiciones para su generación. La generalización de las nuevas ideas es un fenómeno de mucho interés para fortalecer y consolidar la nueva sociedad luego de un proceso revolucionario.
Entre las diversas organizaciones supraestructurales de la red social, la escuela es la institución más importante de todo sistema educativo, porque es la expresión viva para la configuración de la personalidad y la conciencia de las personas en procesos de formación psicobiológica, como son los niños, adolescentes y jóvenes.
Es en la escuela, y más específicamente en las aulas, donde se producen los aprendizajes interactivos y significativos que van a contribuir grandemente en la configuración de la personalidad de los educandos. Aparte de la familia, la escuela se convierte en el punto de convergencia y fuente de valores en el cual el currículo cumple un papel de procesador de aquello que los alumnos deben asimilar. En este contexto, el maestro cumple un papel fundamental en la planificación, ejecución y evaluación curriculares.
Fuente: www.mni.org.pe
24 DE JULIO: V ASAMBLEA NAC. DE DELEGADOS DEL SUTEP(LIMA)
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